23/9/08

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Hay días que todo se pone en tu contra. El cielo se desmorona ante tí y caen mil gotas que empañan tus cristales. Puedes intentar ir más rápido e imaginar con ilusión que un día es un día, muchos otros vendrán. Se agotan tus planes y el sol ya no sale. Se acaba la música que me acompaña con un cristal que se rompe. La presión de las clases comienza a meter caña a finales de este Dulce Septiembre y siento que ya empieza lo que quería y temía.


No quieres truncar un día genial porque las casualidades no se encuentran en cada calle. Es más, no aparecen. Y pasa el tiempo y no las ves.


También te puede el hecho de querer hacer un plan y ver que todo lo que le rodea se desmorona. Es como cuando haces un castillo de arena, siempre llega el agua a la orilla y acaba con horas de esfuerzo. LLevo la mitad del día intentando sacar soluciones de dónde solo aparecen muros contra los que darme cabezazos....a veces no sé que hacer...


Hay muchas cosas por las que tirar mi día a la basura, y sin embargo sólo una por la por la que marcarlo en mi calendario. Me ha arrancado una sonrisa que no se me ha borrado.



A pesar de las decepciones..hay algo que hace que un día sea especial.

6/9/08

En pocas palabras



Dibujar, sonrisas, bolígrafos bic, café, Museo del Prado, que me miren a los ojos, gafas de sol, soñar, bicicletas antiguas, un disco de Oasis, tarde de césped, zapatillas, las cosas con significado oculto, Lost in traslation, despertarme, sudokus en el autobus, los post.it y sus mensajes, horchata en verano, Euston Station, canturrear por lo bajo, Natalie Portman, independencia,"don't mess with my hearth, don't mess with my mind", los vaqueros, los gatos, los nervios, viajar con la(s) nube(s), Las virgenes suicidas, la playa, Madrid, culottes, besar, fotografías, uuuu, llamadas que no se acaban, croissant, el olor a pintura, keep your head, cambiar las hojas del calendario, Soho, escribir una carta que no envias, amigos, conversaciones tontas, conversaciones intensas, las camisas grandes, mirar(te), edredon, lo retro, hablar en la oscuridad, Matilde Asensi, ir descalza, el negro y el blanco, Madrid, pintar con los dedos, los trenes, el avión, el metro y dormir en el autobus, los bancos de los parques, cuadernos con escritos, caricias, diseñar,un susurro, teletransportarse a otros lugares, abrazos largos, el inglés, no llorar, lo bohemio, cervezas en terrazas, los dias de lluvia en casa y en la calle, los dias de sol tirada en un parque, lápices de colores, Circo del Sol, arrumacos con Luna, despertar con it means nothing, nómada, risas con Ana, un hasta luego en lugar de un adios, un ático, ojear libros que no leeré, Santoña, descubrir una canción que creía perdida, las camisetas básicas, "el sueño de una noche de verano", las manos, la casualidad, lo desconocido, Mozart and the wale, la timidez, escribir sin saber cómo empezar, el tacto de la piel, indie, estar sóla, estar acompañada, ositos de gominola, cuento, Canadá, las ilustraciones, Pablo, la lluvia en los cristales, cazadoras de cuero, las cosas nuevas, pintamonas, Inocencia Interrumpida, hablar con desconocidos, el sonido del viento, Travis y su Closer, bailar con descontrol, ir andando a los sitios, guiñar un ojo, los labios, caminar por New Street y sentarme en Victoria Square, el rojo en la pared, Andy Warhol, los tics, las vergüenzas, un deseo, Josh, los mapas, dormir en la oscuridad, un corcierto, y tú.

5/9/08

Todo es muy caótico


Cuando abrimos una puerta, es porque ésta antes estaba cerrada. En lugar de preguntarnos porqué la abrimos de nuevo, igual cuesta menos preguntarse, ¿por qué en su día la cerramos?
Normalmente si pensamos cosas así los recuerdos nos aturullan. Son como una especie de flashes que golpean fuertemente tus sentidos llevándote al pasado. Son sueños medio reales.
Muchas veces ya has estado allí. Y otras la visión del futuro no se corresponde con tu odioso presente, las cosas cambian, o bien es que la puerta no estaba del todo cerrada.

Ayer tuve un sueño dónde se abría una puerta. Era bastante extraño, porque transcurrió desde las 9 de la mañana hasta las 11 que volví a despertar. Fue uno de esos sueños que se te hacen largos y eternos. Dónde al despertar tienes la sensación de que han pasado tres noches en menos de cinco minutos…..Y sigues contando.

Puedo decir que me levanté con la sonrisa tonta y a la vez estúpida de quien se abraza a la almohada nada más despertarse. Son cosas mías, supongo, porque el resto no se da cuenta. Y prefiero que siga así. Estoy tranquila porque me despierto y nadie me ve actuar de esa forma tan tonta.

Entonces, a lo que iba…”En mi sueño se abría una puerta. Si, pero la verdad es que antes no estaba cerrada” Ahí es cuando ya me pierdo del todo y no sé muy bien como situar las cosas. Debe ser porque en los sueños las cosas no se viven con claridad. Dicen que éstos se componen de imágenes, pequeños fotogramas desordenados, que nosotros creemos que transcurren como una historia, pero que en verdad no es así. Ahora puedo entender perfectamente porqué hay veces que no avanzo cuando corro; perdí ese fotograma hace algún tiempo. Seguramente se lo presté a alguien que vivía en sueños o soñaba que vivía para luego volver a despertar. Está claro que no se despertó

De todas formas aunque la puerta al final ni siquiera supiese cómo estaba, lo cierto es que había luz en la habitación y me subía a la ventana fuertemente agarrada de la mano. Simplemente recuerdo saltar y mirar a un lado. Caí al suelo, y aparecí en mis sábanas algo desorientada. Tuve frío porque estaba destapada, y la cama aún estaba sin abrir. Recuerdo que anoche me quedé dormida cuando volví de beber agua. Cuando me tendí en la cama y me puse a releer el Salón de Ámbar después de apagar el ordenador.
Si, lo recuerdo bien. Entré en mi cuarto, y no cerré la puerta.