30/6/08

Trazos


El talento es mera suerte... lo que importa es la valentía.

23/6/08

Cuaderno de viaje #3



Hoy no se apagaron las luces de las farolas. Tan siquiera el sol que brillaba podía hacer que su luz dejara de guiarnos en la sombra. Y yo, que estaba allí frente a todo un mar de dudas, supe, que no siempre se pueden apagar las cosas de repente. A veces es necesario alejarse poco a poco, y así, lentamente, dejarás de sentir la luz que antes te guiaba en la oscuridad.


Ya no está, ya se ha ido. Son las 2 de la tarde y se apagaron las luces que no debían estar encendidas. Cuesta imaginarlo, pero si, aún estaban encendidas, pero ya no. El sol brilla y no importa nada más. Me doy la vuelta por donde he venido, a sabiendas de que igual me hubiese gustado seguir ese camino. Quien sabe, quien no lo sabe.

8/6/08

Basta ya.


No dejes que te incomoden, que te sorprendan bajo falsos halagos, que modestos incomodan su situación. Siempre su situación

Despiertas entre lágrimas empapadas por no poder decir un "no" un "basta"...o más lejano un "adios" que perece cada día que pasa y no le pones remedio. No es por tu forma de ser. No es por tu comportamiento. No es por una mala comida. No es una mala racha. No es una mala mirada. No es tu falta de atención. No eres tú. Tú no has hecho nada.

En su autoconvencimiento superego, reacciona a su propio miedo de inferioridad. Descarga su ira...su odio..su dolor en tí. De la forma más patética y animal que tiene el hombre para reaccionar ante aquello que no puede controlar. La violencia. Usa la violencia como un animal que preserva aquello que piensa que le pertenece..."Mia o de nadie"... Pero ya basta. No puedes aguantar un insulto más, una mirada, una voz más alta que otra, un tortazo hueco, una paliza..otra...otra.....otra...otra.... No puedes, ni debes. Solo escucha el ultimo resquicio de razón que no está manipulado y siente cómo tu amor hacia esa persona no puede ni podrá soportar esta situación. Vivir o morir. Luchar o dejarse llevar.

No permitas que te manipulen. Que te conviertan en el muñeco de trapo que siempre está para los juegos de reprimendas y sueños frustados. Que ahoga un grito de dolor cada vez que mira sus ojos y no ve la misma mirada que antaño enamoraria a cualquiera.

No puedes verlo, ni lo verás. Porque cuando se pone de por medio la violencia y el menosprecio de alguien, deja de ser la misma persona. Se autotransforma en la visión de una pesadilla hecha real.

¿Y sabes?

Eso no lo podemos permitir.

Basta ya.